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Las claves del proyecto |
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| LAS CLAVES DEL PROYECTO |
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1-¿Cuál ha sido el elemento clave en la experiencia de gestión de residuos durante la construcción de un edificio de viviendas en L’Ampolla?
Los
sistemas constructivos de este edificio de L’Ampolla pertenecen a la
construcción convencional. En este sentido, el valor de este ejemplo se halla en
que, independientemente de los aspectos particulares de la obra, el proceso que
se ha seguido se podría aplicar a la mayor parte de tipologías
edificatorias existentes. Un elemento que en este caso ha ayudado
de forma decisiva al proceso de
gestión integral de residuos ha sido la disponibilidad de espacio suficiente
para el almacenaje, clasificación y transporte, un factor que está directamente
relacionado con el aumento del reciclaje.
2-En esta obra no se ha desarrollado un Plan de gestión de residuos desde el inicio ¿Ha sido ello un impedimento para llevar a cabo la gestión integral?
En
la primera etapa se ha llevado a cabo toda la tramitación obligatoria que
compromete a un escenario mínimo de recogida selectiva y el transporte hasta el
gestor de residuos –que incluye la declaración de información de qué tipo de
residuos se generarán, cuantos, y qué tratamiento se prevé para ellos, pero
efectivamente no se ha llevado a cabo un plan integral. Esto no ha impedido a
Ecosite– la empresa gestora- aplicar su metodología a partir de un momento
determinado cuando la obra estaba ya en marcha.
3-¿Cuáles son los elementos básicos de la gestión integral?
La
estimación previa de los residuos que se van a generar (tipos, volumen, peso) El
establecimiento de un sistema logístico operativo que permita dar salida al
flujo de residuos de manera ordenada –clasificando selectivamente- y eficiente. La correcta disposición de
recursos humanos y materiales para que la logística
funcione.
4-¿Qué ventajas se obtienen por el hecho de llevar a cabo esta gestión?
Para
la empresa que realiza la obra hay dos tipos de ventajas. Aquellas relacionadas
con el desarrollo de la obra y las
relacionadas con los costes. Entre las primeras encontramos el aumento del orden
y la seguridad en la obra y la mayor eficiencia en el proceso. Respecto a las
segundas se puede hablar claramente de ahorro económico ya que el coste de los
servicios de gestión integral es inferior –si no se ha efectuado la separación
de los residuos-a los costes de recogida, transporte y de la disposición final
en el vertedero.
Desde
el punto de vista de ventajas para el medio ambiente es evidente que se consigue
tratar unos residuos de la manera más adecuada, teniendo en cuenta que hoy en
día el reciclaje y valorización de los residuos de la construcción en España son
muy minoritarios. Se recicla menos del 10% mientras que en lugares como los
Países Bajos se llega al 80%.
5-¿Qué papel cumple la formación de los operarios que intervienen en la obra?
Tiene
mucha importancia ya que del conocimiento –y de la actitud- de los protagonistas
directos de la obra depende la consecución de los objetivos de separación de
gestión de los residuos. Todos los que intervienen en la obra –incluso las
empresas subcontratadas- deben pasar por una etapa de formación que debe ser
proporcionada o bien por la constructora o por la empresa contratada para
gestionar los residuos.
6- ¿Y el control y seguimiento?
Están
relacionados con la respuesta anterior: se debe monitorizar el desarrollo de la
obra para asegurarse de que no se producen errores o disfunciones. El
seguimiento debe ser exhaustivo y lo debe llevar a cabo la dirección
facultativa, o constructora o subcontratas, o la empresa externa contratada para
la gestión de residuos.
7-¿Qué resultados se han obtenido?
En el edificio de viviendas de L’
Ampolla se ha generado un volumen
de residuos de 0,23m3 por m2 construido que es
prácticamente el doble respecto a los datos estándar en obra nueva. En peso se
ha llegado a 71kg por m2 construido, cifra que en este caso se sitúa
claramente por debajo del estándar en obra nueva. Por tanto, en peso la
generación se situaría por debajo de la referencia establecida.
La
principal novedad del edificio de L’ Ampolla es el elevado porcentaje de
separación selectiva y reciclaje. En las obras convencionales no se llega ni a
dos fracciones. En este caso se han separado hasta 9 fracciones distintas:
pétreos, papel y cartón, plástico en film, metales, madera, yeso laminado,
banales, escombros, y especiales. Los valores globales de reciclaje
para estas fracciones ha sido alrededor del 60% en volumen y del 48% en peso.
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